Sé que voy a desesperar
cuando en el vuelo rasante del beso acordado,
despegue el polvo que enciendes
y, en la necesidad de retenerlo,
me arroje al abismo en tus brazos.
En la palabra pronunciada,
el anuncio repetido repetido repetido
En el silencio se irán los ojos.
Y sé,
fuego,
renunciaremos a todo lo perdido perdido perdido
